domingo, 12 de junio de 2016

CONCLUSIÓN



-   Después de, investigar sobre las escuelas de la naturaleza, de pasarme horas y horas buscando por Internet, de leerme libros del calibre de “educar en verde”, de contactar con la fundación Félix Rodríguez de la fuente, y de visitar las escuelas del bosque gallegas, puedo decir firmemente que nos queda mucho camino por recorrer.

-   Económicamente, se trata de un proyecto viable de realizar, ya que se obtendrían beneficios, pero con el hándicap que no puede ser una educación para todos los niños y las niñas que quieran, sino solo para aquellos/as pocos/as que puedan costearse su precio.


-   Los niños y las niñas son el futuro. Hay que sembrar y regar ese sentimiento de amar a la naturaleza que habita en todo ser humano, porque lo necesitamos, tanto el planeta como nosotros/as






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